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22-Apr-2019

5 HÁBITOS FINANCIEROS QUE ASEGURAN EL ÉXITO DE UNA EMPRESA

Según Abraham Perdomo, “la Administración Financiera es una fase de la administración general, que tiene por objeto maximizar el patrimonio de una empresa a largo plazo, mediante la obtención de recursos financieros por aportaciones de capital u obtención de créditos, su correcto manejo y aplicación, así como la coordinación eficiente del capital de trabajo, inversiones y resultados, mediante la presentación e interpretación para tomar decisiones acertadas”.

Es común observar que uno de los socios o dueños sea el encargado de la administración financiera en las pequeñas y medianas empresas (PYMEs). Esta solución puede resultar conveniente cuando la empresa está en busca de sus primeros clientes o en su etapa inicial. Sin embargo, la Escuela de Ingeniería de Antioquia recomienda que, ante un escenario empresarial altamente competitivo como el actual, es recomendable contar con un administrador financiero con experiencia previa en gestión financiera empresarial.

Las tareas del administrador financiero van desde hacer presupuestos, la predicción financiera y el manejo del efectivo, hasta la administración crediticia, el análisis de inversión y procuración de fondos. A medida que la empresa crece, lograr un buen control y una gestión adecuada en todos en estos frentes requiere de un gestor financiero experimentado o quizás hasta un equipo dedicado a la gestión financiera.

El éxito de cualquier negocio se basa en el buen manejo de los recursos, la innovación y ser competitivos ante otras empresas. El Centro para la Competitividad de Ecoempresas detalla que la gestión financiera es vital en este sentido, ya que permite manejar los recursos de forma óptima y permite “vigilar” la salud empresarial.

Ya que la buena administración financiera es el eje central de cualquier empresa, a continuación presentamos cinco hábitos de empresas altamente exitosas en la gestión financiera.

Hábitos de empresas altamente exitosas:

  1. Contar con un administrador financiero capacitado: el papel del administrador financiero es de vital importancia para la empresa. La mala ejecución de las decisiones financieras o el capital mal invertido puede llegar a traer graves complicaciones y hasta llevar el negocio a la quiebra. Por eso, es aconsejable contratar a un contador titulado o gestor financiero con experiencia. La rigurosidad en la contabilidad y la gestión económica es mucho más beneficiosa para la empresa que el costo asociado a la misma.

  2. Realizar periódicamente el análisis de los ratios financieros: de esta manera podrás medir los aspectos económicos clave de la empresa. Los ratios más significativos son la rentabilidad económica y financiera, generación del flujo de caja, coeficiente de endeudamiento y autonomía financiera de la empresa.

  3. Analizar los estados financieros regularmente: analizar los estados financieros con el administrador financiero te permitirá monitorear la salud del negocio y compararlo con periodos anteriores o la competencia. Conseguir que la empresa tenga una estructura financiera equilibrada mejorará tu capacidad de negociación, el costo de endeudamiento y te ayudará a tomar decisiones adecuadas.

  4. Estar al tanto de las opciones de financiación: estar bien educado y contar con herramientas de financiamiento te permitirá invertir y crecer el negocio. Para ello, es importante contar con información financiera bien preparada, ya que es la carta de presentación del empresario ante las entidades financieras, posibles inversores u organismos públicos para solicitar financiación.

  5. Contar con un fondo en caso de emergencias: el monto depende del tamaño y la actividad de la empresa. Por lo general, se recomienda tener como mínimo el equivalente a 3 meses de gastos de operación como reserva. Este dinero no debe guardarse en una caja o en la empresa, sino en un instrumento financiero que te de ganancias.

 

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