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24-Jun-2019

¿Qué buscar en un socio para tener una empresa exitosa?

Sin importar qué tan brillante sea, iniciar una empresa requiere de gran cantidad de conocimientos y habilidades. En las cuales, es posible que no tenga ni la experiencia, ni la información suficiente. Por eso es importante que se pregunte: ¿Qué debo buscar en un socio?

Estamos acostumbrados a referenciar las grandes compañías con un solo individuo. Pero no vemos que detrás del éxito de estos gigantes, está el aporte y el trabajo de sus socios y de todo un equipo.

Microsoft no fue creado únicamente por el trabajo de Bill Gates. Apple tiene dos fundadores más aparte de Steve Jobs. Facebook contó con cinco cerebros incluido el de Mark Zuckerberg. Elon Musk no fundó Tesla Motors por su cuenta y Virgin no fue fundado únicamente por Richard Branson.

¿Por qué fracasan las relaciones entre socios?

Encontrar al socio indicado no es una tarea fácil, De hecho la mayoría de las sociedades fracasan debido a las incompatibilidades en cuanto la concepción del negocio, las relaciones de amistad o familiares, y el poco compromiso con los acuerdos.

La vida y la percepción de los socios frente a la empresa pueden tomar caminos diferentes afectando considerablemente su desarrollo.

Beneficios de una buena relación.

Las sociedades bien concebidas pueden lograr mayores niveles de éxito y crecimiento. Comparando los resultados que tendrían las mismas personas si persiguieran objetivos idénticos de manera individual.

Por este motivo surge la pregunta: ¿Qué debo buscar en un socio?

Un cofundador debe ser un alma gemela y que ambos deben tener diferencias para complementarse. Pero así mismo deben existir ciertas similitudes; de tal manera que trabajen buscando los mismos objetivos.

Estas son las similitudes que debe de tener con su alma gemela en los negocios:

1. Compartir la misma visión del futuro.

Los fundadores deben compartir la misma visión sobre el futuro de la empresa y de la industria. El futuro de toda compañía tiene un porcentaje de incertidumbre. Por lo cual, la perspectiva que tengan sus creadores estará basada en cierta medida por la intuición.

Si su intuición no apunta a un futuro similar, ambos lucharán por objetivos diferentes; por lo que no serán una buena combinación.

2. Compartir la misma ambición.

No todas las personas quieren construir un imperio. Existen algunos que aspiran a una pequeña empresa y en eso se enfocan desde que inician. Mientras que otros visualizan su idea como un negocio de carácter internacional.

No existen buenas o malas expectativas; simplemente unas que coinciden y otras que no. Esto no significa que los fundadores puedan saber qué es exactamente lo que quieren desde el comienzo; pero al menos sabrán que están en la misma página.

3. Compartir el mismo compromiso.

Los fundadores deben compartir el mismo nivel de compromiso. Es decir, sus prioridades deben ser similares; pues de esto depende el tiempo y la calidad del trabajo que realizan para desarrollar la idea.

Si uno de los socios aspira a trabajar por un par de años y luego vender la empresa. Y el otro quiere crear una firma que perdure a través del tiempo bajo su mando; habrán empezado con el pie izquierdo.

Idealmente, los fundadores deben acordar trabajar juntos al menos diez años.

Con esto en mente, analice si tiene a los socios adecuados y cuide el futuro de su idea. Si no tiene socios aún, ya puede responder “qué debo buscar en un socio”.

 

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